El phishing es como cuando alguien en Internet se disfraza de una persona o empresa conocida para engañarte.
Por ejemplo, imaginá que te llega un mensaje que dice:
“Hola, somos de tu juego favorito. Ganaste monedas gratis. Entrá acá.”
Vos pensás que es verdadero porque el mensaje parece real, tiene logos lindos y hasta el nombre correcto. Pero en realidad es una trampa para que pongas tu contraseña o tus datos.
Es parecido a cuando en la vida real alguien se hace pasar por otra persona para engañar.
Solo que acá pasa por mensajes, mails, WhatsApp o redes sociales.
La idea del phishing es “hacerte caer” para:
- robar cuentas,
- contraseñas,
- dinero,
- o información personal.
Por eso, en Internet hay que ser un poco detective:
- no confiar en cualquier link,
- no dar contraseñas,
- y preguntar si algo parece raro.
Si un mensaje te mete apuro, promete premios increíbles o pide datos personales… probablemente sea una trampa.